Personal con discapacidad para empresas y pymes

Personal con discapacidad para empresas y pymes

La integración de personal con discapacidad en el mercado laboral se ha convertido en un tema de gran importancia no solo para las personas afectadas, sino para el gobierno y los dueños de empresas, al darse cuenta del enorme potencial humano que se desperdicia al prescindir selectivamente de los discapacitados debido a una serie de creencias poco fundamentadas y complicados trámites legales. Sin embargo, actualmente existe un cambio de paradigmas (tanto legales como sociales), que permiten la inclusión de personal con discapacidad en las pequeñas y medianas empresas. Esto debido a la evidente calidad apreciada en el trabajo de estas personas, que muchas veces supera con creces al promedio de rendimiento de los otros trabajadores. Además, particularmente en las pequeñas empresas, la contratación aporta una gran perspectiva solidaria que se materializa en una evidente aprobación en las pequeñas comunidades, lo cual se traduce en más captación de clientes y rendimiento comercial. También existen diversas organizaciones especializadas en la temática que facilitan el proceso de contratación, haciendo mucho más amenos los trámites. En el ámbito legal se valoran estos aspectos gracias a la existencia de la LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido), que obliga a todas las empresas que posean más de 50 empleados a contar con por lo menos un 2% de personal con discapacidad en su plantilla laboral. A pesar de existir tantas ventajas, es importante tener en cuenta que el mejor provecho que obtendrá la pequeña y mediana empresa de la contratación de este personal es su impresionante calidad humana y laboral, con una eficiencia, eficacia y capacidad digna de admirar, y que muchas veces supera...
Cumplir con la ley de discapacidad

Cumplir con la ley de discapacidad

Cumplir con la ley de discapacidad Hace unos 35 años se aprobó la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), dado que las personas con discapacidad en condiciones de trabajar no eran tomadas en consideración para ocupar cargos en empresas públicas y privadas. Desde su aprobación, sin embargo, los discapacitados siguieron siendo excluidos del mercado laboral, de modo que la ley no se respetaba. Así, en el año 2014, se produjo una fusión de varias normativas, con el fin de garantizar una verdadera inclusión social del discapacitado. Por ello, en 2013 se aprueba el decreto que modificaría la LISMI, la denominada Ley General de Discapacidad. Esta ley ha logrado concertar tres normas: la LISMI, la Ley de Igualdad No Discriminación y Accesibilidad Universal del año 2003, y la Ley de Infracciones y Sanciones de 2007. A través de esa fusión se logra dinamizar la integración de las personas con discapacidad a la sociedad, al mismo tiempo que se les garantizan sus derechos. Con esta ley, las empresas que empleen a 50 o más trabajadores se encuentran en la obligación de destinar el 2 % de su plantilla a estos individuos. La ley establece que aquellas empresas que no reúnan las condiciones necesarias para contratar a discapacitados podrán recurrir a excepciones o medidas alternativas que, en todo caso, deberán justificarse. Los motivos de excepción pueden ser por causas que hagan imposible la contratación de estas personas, así como la imposibilidad de que los servicios de empleo cubran las ofertas de trabajo. Las medidas alternativas, en cambio, constan de donaciones, enclaves laborales a través de un CEE, o el contrato...
Trabajar en equipo: Integración laboral de personas con discapacidad

Trabajar en equipo: Integración laboral de personas con discapacidad

En las organizaciones de hoy en día el trabajo en equipo es una competencia fundamental para el desempeño de las funciones de todos los empleados. Todas las tares requieren de colaboración de varios empleados, por lo que es muy importante ir todos a una y estar totalmente cohesionados, asignando a cada empleado su rol en el equipo y evitando cualquier tipo de conflicto entre sus miembros. La integración laboral de personas con discapacidad es una asignatura pendiente para muchas empresas, hay que concienciar a la dirección de las mismas que todas las personas son válidas a la hora de realizar un trabajo y es por ello que hay que saber encajar a estas personas dentro del organigrama de la empresa. Todos somos diferentes y no por ello nadie es más que nadie. Luego las personas con discapacidad son tan válidas para desempeñar una función determinada en una empresa como cualquier otra, y hay que saber gestionar sus verdaderas capacidades para que sean parte activa y productiva de un equipo de trabajo. Desde la dirección de la empresa es necesario saber integrar trabajo en equipo y personas con discapacidad. Esto requiere de un esfuerzo y dedicación máxima, ya que una empresa moderna tiene que tener estos dos aspectos bastante maduros para ser realmente competitiva socialmente responsable. Que una empresa cuide su responsabilidad social la hace más competitiva y atractiva de cara a sus clientes y todos los canales de contacto como distribuidores o proveedores. Es parte de la imagen de la empresa y demuestra que no está chapada a la antigua. Por todo lo mencionado anteriormente, es aconsejable contratar personas...
Centro especial de empleo: ayudar a las personas con discapacidad

Centro especial de empleo: ayudar a las personas con discapacidad

Centro especial de empleo: ayudar a las personas con discapacidad Como cualquier otro ser humano, una persona con discapacidad posee aptitudes y aspiraciones que la llevan a alcanzar objetivos de vida, entre ellos, el de poder trabajar. Las personas con discapacidad, ya sea sensorial, intelectual, física o mental, pueden contribuir de manera positiva al desarrollo de una actividad empresarial, y por ello muchas organizaciones se abocan a la tarea de insertar a estos individuos en diversas industrias. En el entorno empresarial y comunitario existen barreras que suelen frenar el acceso de discapacitados a puestos de trabajo. Los obstáculos más comunes suelen ser, por ejemplo, los prejuicios supeditados hacia la discriminación, los transportes y edificaciones inaccesibles, la carencia de asistencia y de servicios de apoyo, la escasez de programas de formación, además de la baja autoestima por parte del discapacitado. En este sentido, es importante contar con el soporte de una empresa de servicios especializada en la integración de dichos individuos al mercado laboral. De esta forma se asegura la correcta y justa inserción de personas con discapacidad que, a pesar de sus condiciones, son perfectamente capaces de aportar conocimientos y competencias que se requieren en diversos ámbitos laborales. La ayuda que provee un centro especial de empleo comprende la valoración del individuo con respecto al puesto, estimula las relaciones sociales y del entorno familiar, potencia la autonomía del trabajador, favorece el crecimiento sostenible del individuo dentro de la empresa, y además, provee soporte técnico para el empleado y lo ayuda durante su proceso de adaptación en el lugar de trabajo, entre otros aspectos. Por ello, contar con una organización...
La discapacidad en el ámbito laboral

La discapacidad en el ámbito laboral

Las personas que padecen algún tipo de discapacidad suponen un total del 15% de la población mundial, y de este porcentaje, aproximadamente un 80% se encuentra en edad de trabajar. Para acceder al mercado laboral, estas personas se tienen que enfrentar a numerosas barreras para acceder al mercado de trabajo en relación con aquellas personas que no padecen discapacidad alguna. El hecho de no poder acceder al mercado laboral les genera una situación de estrés, exclusión social y pobreza extrema. La Organización Internacional de los Trabajadores se marca como objetivo combatir esta situación insostenible y para ello, pone todos sus esfuerzos en sacar adelante diferentes estrategias. Por un lado, la OIT desarrolla campañas específicas de inclusión laboral para las personas con discapacidad, campañas de concienciación y herramientas para fomentar la inclusión de las personas con discapacidad en las plantillas empresariales. Atractivas reducciones o subvenciones fiscales o la creación de cupos específicos dentro de las empresas para estos colectivos han demostrado ser efectivos si bien aún queda muchas distancias que acortar. De otra forma, la OIT se centra en recortar las barreras de contratación y acceso al trabajo a nivel general que se les presentan a las personas con discapacidad. Cursos de formación, ayuda en la gestión de perfiles profesionales y estrategias de protección a los colectivos más desfavorecidos logran acercar el trabajo al colectivo con discapacidad. Los centros de empleo asumen estas líneas estratégicas marcadas por la OIT para lograr que un puesto de trabajo sea cubierto por el perfil que mejor se adapte a las necesidades del empresario sin importar si el trabajador potencial adolece de alguna discapacidad...
Centros especiales de empleo: ¿Cómo funcionan?

Centros especiales de empleo: ¿Cómo funcionan?

Los Centros Especiales de Empleo, o CEE, son empresas especializadas en la integración laboral de personas con discapacidad. El trabajo ha de ser productivo y remunerado, introduciéndolas en un estado de normalidad, mano a mano con sus compañeros trabajadores. Claramente, el puesto y sus condiciones se adapta a las posibilidades de cada persona y su discapacidad. El Centro, que puede ser de titularidad pública o privada, tiene dos posibles funciones: ofrecerle trabajo y ayudarle a conseguirlo en otra empresa. Ambas son complementarias. Gracias a ello, el 65% de los discapacitados encuentra trabajo. Hay como dos modalidades a la hora de comenzar en el puesto laboral: una es la modalidad con acompañante, la otra es la modalidad cotidiana del trabajador que se desenvuelve por sí mismo. Esta no tienen mayores explicaciones y concierne a los discapacitados que no precisan de alguien que les guíe o esté a su lado en el puesto, cuidando por su salud y su producción. La primera es una opción, temporal o permanente, en la que el discapacitado va con un profesional a trabajar. Este le ayuda en sus dificultades, físicas o emocionales, y le apoya a la hora de realizar un trabajo productivo. Su función contempla, tanto desde las primeras jornadas hasta la adaptación completa, tanto un acompañamiento más alargado en el tiempo. Un CEE se forma con una plantilla donde el 70% de sus integrantes son personas con una discapacidad de, al menos, el 33%. Y hay tres tipos: productivos, dedicados a acompañar en empresas con personal discapacitado y los que ayudan en la inserción laboral en otras empresas. Todo comienza poniéndose en contacto...

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